
| Perder peso logrando una buena silueta |
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There are no translations available. Estamos acostumbrados a pensar que “bajar de peso” es lo mismo que “conseguir una buena silueta”, cuando esto no es lo mismo, son cosas diferentes, y esto debe quedar claro desde el inicio, porque de esto depende escoger un tratamiento adecuado con metas claras y que no le genere falsas expectativas. En la oferta de tratamientos para manejar el contorno corporal encontramos gran cantidad de posibilidades, sin enumerar cada uno los podemos clasificar para que sea de utilidad para Ud. en: métodos médicos y métodos quirúrgicos. Los métodos médicos son aquellos que no implican cirugía: tenemos las dietas, el ejercicio y los métodos cosmiátricos (mesoterapia e inyecciones de Lcarnitina y otros, masajes, vendas de yeso, vendas frías, ultrasonido, y muchos mas sin contar los que aparecen a diario como “novedosos o de ultima generación”) Los métodos quirúrgicos incluyen la liposucción (ultrasónica, láser, otras), lipoescultura, dermolipectomia abdominal o abdominoplastia, minidermolipectomia sola o combinadas con liposucción. Las diferencias principales entre los métodos médicos y quirúrgicos son: los primeros teóricamente “no producen dolor”, no tienen riesgos de la sala de operaciones o de anestesia, requieren varias sesiones (mas de 20), los resultados se logran muy lentamente (si es que se logran), corto o ningún periodo de reposo, y algunos de ellos nacieron como complemento del tratamiento quirúrgico y ahora pretenden reemplazarlo. Y es que se ha desatado una guerra por la supremacía de uno de estos métodos, por saber cual es el mejor, cuando en honor a la verdad, lo único claro es que ningún método por si solo logra disminuir el peso, obtener la silueta deseada y mantenerla por largo tiempo. Las dietas, y hay una variedad y gran número, se basan en regular el aporte de calorías a nuestro cuerpo, equilibrando la cantidad de calorías que necesitamos con la cantidad de calorías que ingerimos, para que no se produzca ese “excedente” que se transforma en grasa. Incluso algunos lo complementan con pastillas “quema grasa” (para disminuir ese excedente de calorías) o con pastillas “supresoras del apetito” (para disminuir la ingesta de calorías). Logran bajar de peso, y en determinados casos logran una buena silueta, pero el avance es lento, requiere disciplina y mucha fuerza de voluntad de parte del paciente. Siempre quedará grasa que no desaparece con la dieta, y es esta grasa la que tiene que ser removida con liposucción. Los resultados son a largo plazo, pero la persona que asume este reto tiene una influencia positiva en su nutrición y estilo de vida. Los ejercicios y todos los programas de gimnasio, personal training y otros, basan su tratamiento en “quemar” ese excedente de calorías depositado como grasa, aumentando la actividad física (y por lo tanto el metabolismo). La grasa del organismo desaparece, se baja de peso en un inicio, y luego, al aumentar la masa muscular, se sube de peso. Pero este aumento de peso es bueno, ya que se reemplazo el exceso de grasa acumulado por masa muscular que significa proteínas. Logra bajar de peso (y luego aumenta) y formar una silueta adecuada, pero al igual que con las dietas, el avance es lento y progresivo, requiere disciplina, constancia y fuerza de voluntad. Existen depósitos de grasa en el cuerpo que no se movilizan ni con dieta ni con ejercicio, entonces la solución es la liposucción. Los resultados son a largo plazo, pero la persona que asume este reto tiene una influencia positiva en su nutrición y estilo de vida. La dieta y el ejercicio generalmente van juntos en los programas para bajar de peso y formar la silueta, los resultados son a largo plazo y benefician porque logran cambiar el estilo de vida del paciente. Los métodos cosmiátricos tienen resultados controversiales, casi nunca tienen buenos resultados en su intento de bajar de peso y formar siluetas, y algunos hasta pueden causar daño a la piel por inyecciones de sustancias desconocidas o no autorizadas. Sus principales logros son en pacientes con acúmulos de grasa muy localizada, es decir, “rollitos”. Las cirugías son métodos que implican el uso de una sala de operaciones, de anestesia, hay dolor, un proceso inflamatorio y un proceso de recuperación y de reposo, los resultados que logra son espectaculares, en un corto tiempo, permite remodelar el cuerpo, mas que bajar de peso (que también lo logra), lo principal es que forma muy bien la silueta valiéndose de la extracción de la grasa de algunas zonas (liposucción) e inyectándola en otras como glúteos y caderas (lipoinyección). Cada paciente debe ser evaluado en forma individual de acuerdo a su biotipo y el tipo de piel, para determinar que tipo de cirugía le sera más beneficiosa: lipoescultura, dermolipectomia, minidermolipectomia, lipoinyección o la combinación de estos. Sin embargo, el cirujano no puede garantizar que este resultado se mantendrá para siempre. Si los factores que hicieron que el paciente suba de peso se mantienen o reaparecen después de la cirugía, el paciente definitivamente perderá su silueta, aunque siempre “resistirá” mas que lo logrado por otros métodos. Entonces qué hacer? Primero tomar conciencia que ningún método por sí solo logra un resultado permanente y definitivo de larga duración. Si estamos pensando en buscar un método que nos baje de peso, que nos forme la silueta, sin “sacrificio” (sin disciplina), sin dolor, sin dejar de lado malos hábitos dietéticos (olvídese de esas dietas que dicen baje de peso comiendo lo que quiera), estamos equivocados. Eso no existe. La buena silueta se basa en un triangulo formado por: el tratamiento quirúrgico: liposucción (para lograr el resultado en 3 a 4 semanas), la dieta y el ejercicio (para que el resultado logrado perdure en el tiempo muchos años). Esta combinación funciona, y funciona bien, cambia la silueta de su cuerpo, la embellece, y cambia su estilo de vida, lo mejora. Cualquier otra combinación, la que se le ocurra, no funcionará. Ni el cirujano debe prescindir de las dietas y el ejercicio para el post operatorio, ni los dietólogos ni gimnasios dejar de recomendar el tratamiento quirúrgico del cirujano plástico. Y esto es fácil de comprobar. Las “clínicas” cuyo negocio es bajar de peso y formar silueta con dietas y “vendas frías” (y otros métodos sacados de alguna novela de ficción) cuentan con cirujano plástico, y lo ponen así en su propaganda. Que paso? No creen en su propio método? Los gimnasios cuentan con nutricionistas y médicos especialistas en dietas y algunos también trabajan con cirujanos plásticos. Entonces, la combinación ideal es dieta, ejercicio y tratamiento quirúrgico. Así de claro. La pregunta es: cual primero? Hace más de 30 años, cuando la liposucción recién aparecía se decía que primero el paciente debía bajar de peso con dieta y ejercicio, y solo a la grasa que quedaba se le realizaba liposucción. Mucha gente se quedaba en el camino desilusionada por no realizar una dieta y ejercicio adecuados. Actualmente con los avances en la medicina y las nuevas técnicas en liposucción, se sostiene que primero se debe hacer la liposucción, y ya con una bella silueta conseguida, derivar al paciente a un programa de ejercicios y dieta. Con esto logramos una persona muy motivada, que ira al gimnasio y cambiara su dieta, para mantener y mejorar un resultado que ya tiene: una bella silueta lograda por la liposucción. Así, una persona cambiará su estilo de vida con dieta y ejercicio, motivada por su silueta, y esto llevara a mejorar su estado de salud en general. Esa es la tendencia actual, esto es lo que se debe hacer, ya esta informado. |