Rhinoplasty

Se ha sostenido que la carboxiterapia o terapia con dióxido de carbono subcutánea es útil en el tratamiento de acúmulos de grasa en muslos, rodillas y abdomen.

En la actualidad, la carboxiterapia es promocionada como una de las mejores terapias para combatir la celulitis, el exceso de grasa en el cuerpo, la flacidez y el envejecimiento corporal y facial. Consiste en la administración subcutánea de CO2 estéril a través de una aguja, la cual es inyectada directamente en el área a tratar.

El origen de esta terapia se encuentra en la estación de aguas termales de Royat, en Francia, específicamente en la década de los 30, cuando un grupo de cardiólogos, aplicó la terapia a pacientes que padecían diferentes enfermedades relacionadas con la mala circulación sanguínea: arteriopatias obliterantes. La terapia con CO2 tisular estimula la proliferación de vasos sanguíneos y la oxigenación de la zona inyectada, mejorando la perfusión. Esto sí se ha demostrado, pero de allí a ser útil en celulitis, flacidez de piel y otros, existe mucha distancia.
Se le han propuesto tan variadas “utilidades” que hasta se enumeran:

  1. Flacidez de piel: Estimula los fibroblastos, reorganiza las fibras de colágeno y elastina mejorando la oxigenación local
  2. Rejuvenecimiento facial
  3. Papada
  4. Adiposidad Localizada
  5. Celulitis
  6. Estrías y Cicatrices
  7. Pre y Post –lipo; reduciendo volumen de células adiposas.
  8. Micro Varices

Sin embargo, en contraste con la gran publicidad que sobre esto existe, encontramos que no se dispone de mucha evidencia científica real que confirme todas estas utilidades que se le da a la carboxiterapia.

Brandi et al presenta el uso de carboxiterapia en una serie de 48 mujeres tratadas de adiposidades localizadas en muslos, rodillas y/o abdomen. Se evaluó los resultados logrados en las áreas tratadas (en reducción de la circunferencia máxima en cm) así como los efectos sobre la micro circulación con Láser Doppler y presión transcutánea de oxígeno. No hubieron resultados concluyentes y la serie era pequeña. (1)

El mismo autor realiza otro estudio pero ahora en pacientes con irregularidades adiposas post liposucción, como complemento de la lipoescultura, en zonas como muslos y rodillas. Se estudiaron 42 pacientes divididos en tres grupos de tratamiento: solo liposucción, liposucción combinado con CO2 subcutáneo dos veces por semana por 10 semanas, y solo CO2 subcutáneo, al mismo esquema señalado anteriormente. Los resultados tampoco fueron concluyentes y las muestras estudiadas fueron pequeñas. (2)
A la luz de las investigaciones, las evidencias no prueban la utilidad de este tratamiento. Los investigadores solo la proponen como complemento de la liposucción, no como reemplazo de esta, y peor, aun, no logran resultados concluyentes. El hecho de que no cause daño por ser de aplicación local y que no tenga efectos sistémicos, no justifica atribuirle tanto “éxito” a una técnica que no lo tiene. El hecho que el CO2 subcutáneo mejore la vascularización del tejido subcutáneo tratado no significa que cure la celulitis, no se puede y no se debe llegar a conclusiones que no fueron experimentadas.

Se ha propuesto que el CO2, al entrar en contacto con la grasa se difunde y, parte de él, va a los glóbulos rojos: al ponerse en contacto con la hemoglobina, cede el oxígeno a los tejidos. Ese oxígeno permite ser usado para reacciones metabólicas y además produce una estimulación de la combustión de grasas. Estas afirmaciones no tienen ningún sustento científico, el CO2 es un molécula tóxica para la célula, es el producto final del uso del oxígeno que lleva la sangre. No hay forma que ceda “su oxigeno”, no tiene oxígeno para ceder, es parte de su molécula. Lo que el CO2 hace es simular un estado de toxicidad celular por CO2, esto estimula a la célula a producir moléculas que actúan como estimulantes de la proliferación de vasos sanguíneos para remover ese CO2 acumulado (y que en realidad fue inyectado con una aguja). El resultado final es la producción de vasos sanguíneos en esa zona.

También se ha propuesto que este gas ayuda a mejorar el intercambio intracelular y la nutrición celular en personas con celulitis. Como puede lograr esto una molécula que es tóxica para la célula. Los médicos no deben sostener afirmaciones que no lo han demostrado científicamente, nosotros mismos desvirtuamos nuestra profesión por vender un producto.

 
banner-direcion
banner-botox-ingles

Health Articles

SAMBORJA  - Clínica Santa Lucía - Av. Guardia Civil No. 301 - Consultorio 508 - Teléfono: 226-6408
SAN MIGUEL - Av. Brigida Silva No. 398 - Consultorio 506 - Teléfono: 566-0983